A poco menos de dos años después de las marchas y protestas en el Perú durante el 2020, aún hay cabos sueltos y críticas ante las medidas tomadas por el fugaz gobierno de Manuel Merino.
Dos muertos que simbolizaron personajes importantes durante la campaña contra su gobierno, y decenas de heridos, aún claman justicia ante la búsqueda de los responsables y sus correspondientes condenas.
En un contexto de pandemia, ante una incertidumbre política mediante una vacancia presidencial, miles de jóvenes acordaron marchar en contra del gobierno de Merino, político que había ocupado la Presidencia del Congreso.
Debido a la disconformidad y descontento, desató una ola de críticas en su contra, temas como la inestabilidad política, el intento de derrocar al presidente mediante dos nociones de vacancia, y el asentamiento de un sector golpista, enriqueció la disponibilidad y el ambiente para que los manifestantes puedan salir a las calles ante la medida del Congreso al vacar a Vizcarra.
Quién había sido destituido por incapacidad moral, antes los consecutivos audios que lo involucraron en supuestas coordinaciones para responder de las investigaciones del contrato de Richard Swing, así como las irregularidades de su gestión en Moquegua durante el periodo del 2011 -2014.
| El exmandatario aún gozaba de aprobación por parte de la población peruana, a pesar de las decisiones criticas del control de la pandemia. Fuente: El Comercio. |
Las protestas iniciaron el mismo día, justo después de la ejecución de la vacancia presidencial contra Vizcarra. Si bien en un comienzo las manifestaciones fueron pacíficas y de corta duración, el 14 de noviembre fue el día clave y determinante para una ruptura política y social, que terminaría desenvolviéndose en una batalla campal con víctimas.
El clímax ocurrió en las avenidas del centro histórico de Lima, aunque esa misma noche y días anteriores, en todo el territorio, peruanos de diferentes lugares del país manifestaron su descontento mediante protestas pacíficas, e incluso estos se expandieron a nivel internacional, como Chile o España; lugares en los que se reunirían cientos de peruanos para alzar su voz ante el descontento.
| Merino asumiendo la presidencia. Fuente: Andina Noticias |
Horas antes del desenvolvimiento fatal:
El despertar del día 14 de noviembre en Lima, comenzaba con recurrentes sonidos de cacerolas entre las ventanas y gritos entre los ciudadanos, cada hora era una oportunidad para demostrar el descontento. Mediante las redes sociales se empezaba a coordinar el movimiento multitudinario, el cual reuniría la aprobación de miles de jóvenes, quienes se autodenominaron los defensores de la democracia ante la “persecución política” y la toma del poder de forma no democrática.
Anteriormente las manifestaciones lograron agrupar cierta cantidad de personas, e incluso se habló de alrededor de más 30 desaparecidos, noticia que en su momento logró acaparar los titulares de la prensa, pero que su propósito no logró tener tanta importancia. Absolutamente todos fueron encontrados, y no había ninguna responsabilidad en contra del gobierno.
Ante la incertidumbre y las constantes protestas, el expresidente Merino lanzó un mensaje a la nación en búsqueda de un llamado a la tranquilidad, asegurando que las medidas tomadas por el gobierno anterior se respetarían, reafirmando en su mensaje que su gobierno sólo estaría velando por la estabilidad política para las próximas elecciones presidenciales.
| Merino en su mensaje a la nación. Fuente: Andina Noticias. |
De lo pacífico a lo conflictivo:
El día de la manifestación empezó agrupando personas desde las 9 de la mañana, el sonido repitente de los tambores y los cantos patrióticos mostraban un ambiente de alegría, cánticos como Contigo Perú simbolizaban el sentir patriótico y de pertenencia de los peruanos.
Algunos medios de comunicación cubrieron con total tranquilidad los sucesos, el rebose de felicidad mostraba un ambiente de fiesta, miles de personas, incluyendo adultos e incluso ancianos, alzaban las banderas y hacían sonar sus bocinas mientras vestían la camiseta de la selección peruana de fútbol. Este ambiente se prolongó hasta la tarde, puesto que se decidió iniciar la movilización en conjunto, así como la llegada de más jóvenes y en consecuencia, la retirada de algunos mayores de edad.
La trayectoria final de la movilización era el palacio de Gobierno, quien ante un posible descontrol, una fuerte contingencia habría resguardado e impedido el paso, según las investigaciones esta medida había sido ejecutada por el ministro del Interior de aquel gobierno, Gastón Rodríguez.
La noche del 14 de noviembre - Día D en el Perú:
En la noche del 14 de noviembre, cerca de las 6pm, absolutamente todos los canales transmitían el acercamiento de los manifestantes hacia la contingencia policial, que en un principio habría logrado evitar su paso, y posteriormente, este terminó siendo atacado y obligado a retroceder hacia una segunda línea. Además, los manifestantes habían empezado a usar piedras; y la contingencia policial, el uso de bombas lacrimógenas. La situación se extendió hasta que se descontroló y se inició una lucha campal.
Los policías optaron por usar perdigones de plomo y canicas de vidrio para abrir fuego ante las consecutivas acciones y movimiento de los manifestantes, obligándolos a retroceder, pero que, a corto plazo, no se logró con el objetivo. Los manifestantes buscaron resguardarse con paredes de plástico, tachos de basureros o láminas de acero.
Cerca de las 8pm se oyeron los disparos. A tempranas horas de la noche empezaba a circular el rumor de cuatro fallecidos, todos jóvenes, aunque poco después, todos desmentidos. Así mismo aparecieron videos de chicos ensangrentados con heridas en la cabeza o en las piernas. En un principio se argumentaba que habrían sido producto del choque de bombas lacrimógenas en sus cuerpos, pero posteriormente, mediante las investigaciones, se descubrieron que eran perdigones. Muchos de ellos quedaron con secuelas, sobre todo en los ojos o en los pies.
Punto clímax - Suceso fatal:
A pesar de los heridos, todos los rumores se quedaban ahí, no había muertos. Por ende, no habría justificación determinante para culpar a Merino ni a su débil gabinete ministerial.
Hasta que se empezó a viralizar un vídeo de un chico siendo cargado ensangrentado en la cabeza, absolutamente todos gritaban ayuda. El cruel video apenas se podía transmitir en los canales por el nivel alto de sensibilidad, tanto que el contenido audiovisual fue censurada.
El cuerpo moribundo se trataba de la primera víctima de las protestas contra el gobierno de Merino, Jack Brayan Pintado, de 22 años, quien habría recibido cerca de 10 perdigones en todo el cuerpo, en su mayoría en la cabeza.
Y cerca de 20 minutos después, otro video de un chico medio sentado en una silla de ruedas con el pecho lleno de sangre, siendo llevado de emergencia al hospital se habría viralizado, constituyendo la segunda víctima de muerte durante las protestas. Inti Sotelo, de 24 años, habría estado dentro de la primera línea de batalla de los manifestantes, desactivando las bombas lacrimógenas para evitar que sus otros compañeros salieran afectados.
La conmoción de sus muertes, sobre todo en los videos que se compartieron vía redes sociales, despertaron aún más el sentir y enojo de la población peruana. Aún más, cuando días después se compartieron imágenes exclusivas de las cámaras de seguridad de la avenida Nicolás de Piérola, en donde se mostraban a las víctimas.
Así también, el saldo de heridos logró incrementarse una vez terminada las protestas, dejando 78 heridos, algunos graves y hospitalizados. Por otro lado, la situación logró ser “controlada” por los policías, pudiendo retroceder a todos los manifestantes.
Post 14N - El declive del gobierno de Merino:
Instantáneamente puesto a la opinión pública de las dos muertes en las protestas, más de la mitad del gabinete ministerial renunció, dejando a Merino sin respaldo político. Absolutamente todo el Congreso, que en su mayoría apoyó la presidencia de Merino tras la vacancia, rechazó las decisiones del Ejecutivo y condenó sus actos. Algunos congresistas vía redes sociales pidieron disculpas por las malas decisiones legislativas, así como el apoyo a la vacancia.
Así mismo, el día posterior a la marcha multitudinaria, el rechazo y descontento de la población peruana fue abrumadora. Se convocó otra marcha a horas de la mañana, alzadas en mano las fotos de Inti y Bryan.
En las avenidas se pegaron carteles con las caras de las víctimas, creando un mini templo en conmemoración por su participación en las protestas. La mayoría de las personas dejaban cartas, flores, rosarios y comida. Así también, se exigió la destitución de Merino.
| Espacio reservado por la muerte de las dos víctimas de las protestas. Fuente: Exitosa Noticias. |
Cerca del mediodía, y ante la polémica, Merino sale a responder los hechos sucedidos del día anterior, sin respaldo político, renuncia a la presidencia del Perú, asegurando que su acción ayudará a retomar la confianza y el bienestar de la sociedad peruana.
El objetivo principal logró ser completado, ante la incertidumbre, al Congreso le tomó dos días para elegir al presidente, quien tomaría al mando Francisco Sagasti. Tras la decisión, la mayoría estuvo de acuerdo, aunque cierto sector minoritario no lo estuvo, puesto que no coincidía con sus intereses.
Una reconciliación hacia el olvido:
Ante las expectativas por el nuevo presidente, Francisco Sagasti brindó un mensaje de la nación asegurando la reconciliación y la comunicación entre el gobierno con la población peruana, para el bien del progreso del país. Así mismo, brindó garantías a las familias de los afectados por las protestas.
El ministro del Interior de aquel gobierno de Merino, Gastón Rodríguez, prontamente sería investigado por el Ministerio Público, junto con el premier Antero Araoz y el propio expresidente Merino, ante la fatal consecuencia del enfrentamiento entre la policía y los manifestantes mediante el uso de perdigones por parte de la policía para reprimirlos.
Pero, a pesar del apoyo del gobierno y de las investigaciones, aún quedó presente el amargo sabor de las muertes. Hasta el momento no se ha logrado armar un consenso claro de los autores de aquel fatídico día. Los catalogados responsables políticos de las muertes, si bien formaron parte de una investigación, no tuvieron mayores sanciones, puesto que no se logró concretar su culpabilidad, ni mucho menos una condena.
| Francisco Sagasti asumiendo la presidencia. Fuente: Andina Noticias. |
Francisco Sagasti - 2020
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